jueves, 22 de mayo de 2008

ES TRISTE PEDIR PERO LO ES MÁS DE ROBAR

Gracias al maravilloso mundo de las compañías de telecomunicaciones nos encontramos huérfanos de conexión a internet.

Orange y Telefónica se disputan actualmente nuestros favores y hasta que una de las dos no se rinda y deje de tirar de nosotros, no podremos tener una conexión sana y decente.

Mis contínuas llamadas a los servicios de atención al cliente han servido de muy poco y he tenido que escuchar atónito, cómo uno de los teleoperadores me recomendaba realizar todo tipo de reclamaciones contra su propia empresa:
"Puede que si es usted lo suficientemente insistente (es decir, pesado) le resuelvan el problema mucho antes de lo previsto"

Que la gente es muy poco solidaria está muy claro y no es nada nuevo. El mundo de las nuevas tecnologías es egoísta y lo demuestra el hecho de que todas las redes ajenas a nuestro alcance están provistas de sistemas de seguridad para que no podamos sisarles ni un cachito de internet.

Todas...excepto una. Gracias a la bondad este incauto/a desconocido/a podemos escribir estas escasas líneas, con la tensión añadida de que en cualquier momento decida cortarnos el grifo.